Adviento es «tiempo de espera y preparación de la venida del Señor Jesús». Por eso, el Señor les dice a sus seguidores: «Estén despiertos y vigilantes». Por tanto, se trata de una invitación a esperar con dignidad, esperanza y gozo.
- Dignidad. Como hijos de la luz, «andemos como en pleno día, con dignidad. ¡Basta de comilonas y bebidas, lujurias y desenfrenos, rivalidades y envidias. Revístanse más bien de Jesucristo». Esto cambió la vida de San Agustín hasta convertirlo en un gran santo de nuestra Iglesia.
- Esperanza. En los antiguos calendarios se solía celebrar el 18 de diciembre: la expectación de nuestra Señora. Expectación significa: «curiosidad con que se espera algo». En otro tiempo también solían celebrar a Nuestra Señora de la ‘O’.
- Gozo. ¿Cómo te levantas cada mañana? ¿con miedo o decisión, con quejas o gratitud, con apatía o propósito, con gozo o cansancio? La forma en que empiezas tu día marca el resto de tu vida. Así que tú decides cómo será tu día. Despierta con gozo y con intención, no por inercia. La vida no es una carga. La vida es un regalo. Siente tu cuerpo. Agradece de estar vivo. Como dice el proverbio: «Sea que te haya tocado ser león o gacela, que la mañana te encuentre corriendo hacia el propósito que te está esperando».
