Salomón pidió «sabiduría para gobernar al Pueblo de Dios», san Pablo dice que «para los que aman a Dios todo le sirve para hacer el bien» y el Evangelio
Jesús nos invita a «hacer siempre lo que Dios quiere». Moisés hizo lo que Dios le mandó. Entonces, el agua brotó de la roca del desierto. Y Pablo comprende que
La fe cristiana no es para vivirla en privado sino para ser vivida de una manera altamente contagiosa. Esto significa ser «sal de la tierra y luz del mundo».
Todas «las Escrituras fueron escritas para enseñanza nuestra». Hoy nos insisten en la necesidad de convertirnos, es decir, que es posible cambiar. Cambiar una fe ordinaria en una fe