«Dios lo resucitó de entre los muertos» dice los Hechos de los apóstoles. La carta a los Hebreos dice que «Cristo es la víctima propiciatoria por nuestros pecados» y, el Evangelio proclama: «El Mesías debía sufrir y resucitar de entre los muertos«. Ahora bien, ¿en quien depositamos nuestra confianza? ¿En el Resucitado o en las cosas pasajeras?
Le preguntaron una día a la barra de acero – fuego – agua – sol – nube – montaña – hombre – muerte, ésta se entristeció, y dijo: «por mucho tiempo creí que era el más fuerte, pero hace un poco más de dos mil años, yo lo maté, pero al tercer día resucitó, y fue así como me venció. Ese es el hombre más fuerte del mundo«.
De ahí las palabras de Pablo, quien dice: «Todo lo puedo en Cristo que me conforta«. Cristo Resucitado es el más fuerte, Cristo resucitado es el más poderoso, Cristo Resucitado es el más amoroso; apóyate en él, confía en él, pídale ayuda a él; Él hará que sean una gran persona, porque sin Él no podemos hacer nada nada, pero con Él podemos hacer grandes cosas, incluso llegar a la diestra de Dios.

