José es un «hombre que se ha ganado la confianza de Dios». Su figura ofrece tres características propias de un padre «según el corazón de Dios». Un padre así
Dice la Escritura: «¡Regocígese el desierto y la tierra reseca, alégrese y florezca la estepa! ¡Sí, florezca como el narciso, que se alegre y prorrumpa en cantos de júbilo!».
La Virgen María es la evangelizadora más poderosa. En la Tierra, vivió una vida sencilla amando a su Hijo Jesús hasta el extremo. Desde el Cielo, como Reina, sigue
Todas «las Escrituras fueron escritas para enseñanza nuestra». Hoy nos insisten en la necesidad de convertirnos, es decir, que es posible cambiar. Cambiar una fe ordinaria en una fe