Santa Cecilia (que vivió de finales del siglo II a principios del siglo III) es conocida como patrona de los músicos. Sus padres la comprometieron con un joven llamado Valeriano.
La noche de su boda, Cecilia le dijo a Valeriano:
— Dedo comunicarte un secreto: Hay un ángel del Señor que vela por mí. Si me tocas como si fuera yo tu esposa, ese ángel se enfurecerá y tú sufrirás las consecuencias; en cambio si me respetas, ese ángel te amará como me ama a mí.
El esposo le respondió:
— Si me muestras a ese ángel, yo haré todo lo que me pidas.
Ella continuó:
— Si crees en el Dios vivo y verdadero y recibes el bautismo, entonces verás al ángel.
Acto seguido, Valeriano fue a buscar al obispo de Roma, el Papa Urbano, quien le instruyó en la fe cristiana y lo bautizó.
Posteriormente, tal como había dicho la santa, estando juntos los dos, se les apareció el ángel del Señor para colocarles una coronas de rosas y lirios, como símbolo de su unión espiritual. Luego, Tiburcio, hermanos de Valeriano, contagiado por la alegría de ambos, también recibió el Bautismo en la religión de Jesucristo.
Afectados ahora, por su fe cristiana, tanto Valeriano como Tiburcio, se dedicaron a sepultar los cadáveres de los cristianos a pesar de que estaba prohibido por la autoridad civil. No obstante, esta fue la razón del por qué los dos hermanos murieron en manos de la autoridad civil de Roma.
Posteriormente, también santa Cecilia fue arrestada y exigida a renunciar a su santa religión cristiana. Pero ella prefirió la muerte antes que acceder a renegar de sus convicciones cristianas. Entonces fue llevada al horno caliente para que sea sofocada por los gases que emitía. Sin embargo, ella, en vez de acabar asfixiada por los gases, cataba gozosamente a Dios. Y esto le valió para que ella fuera canonizada posteriormente como la patrona de los músicos y poetas.
Finalmente, antes de morir, tuvo la oportunidad de pedirle al Papa Urbano que en el lugar donde se alzaba su casa construyera un templo para orar, y así lo hicieron después de su martirio.
Santa Cecilia, Patrona de los músicos, ruega por nosotros
