Aldarico era un señor feudal que gobernaba Alsacia, una provincia de Francia en el siglo VII. Deseaba tener un hijo varón, pero le nació una hija, y ciega. Entonces,
Santo Domingo encontraba un goce especial al leer libros religiosos y hacer caridad con los pobres. Habiendo una gran hambre en la región, Domingo repartió todo lo que tenía,