El reto de la vida cristiana es ser «alguien» para Dios y no un «don nadie». Es un «don nadie» aquel que religiosamente cumple los mandamientos, no hace daño
En los albores de su conversión, Francisco de Borja (1510-1572) había sido el encargado de llevar el cadáver de la reina de España hasta la ciudad donde iba a