Santa María de la Providencia (Francia, 1825), se destacaba por su confianza total en la Divina Providencia. De ahí su nombre. Sin embargo, ella tenía dos defectos que con
San José Oriol (1702), fue un gran santo y un gran sacerdote que tenía el don de dirigir espiritualmente a las personas de tal forma que quienes acudían a
San Casimiro (que significa: el pacificador), de Cracovia, Polonia, nacido el 1484, recibió una buena educación y además tuvo la suerte de que el rey le consiguiera dos maestros