Santa Catalina tuvo una visión en la que Jesús le ofreció dos coronas, una de rosas y otra de espinas. Le explicó qué significaban y ella escogió la de espinas. Entonces, Jesús le dijo sonriente: «en esta vida tendrás la corona de espinas, sufrimientos y sacrificios, y en la otra tendrás la recompensa de gozos y alegrías«.
¿Porqué escogió santa Catalina la corona de espinas? Por su humildad de corazón. Por medio de la humildad es posible purificarse interiormente. La humildad transforma a las personas en santos y santas pues, finalmente, la santidad ha de ser el horizonte más preferido de los creyentes.

