El ser humano tiene un amigo: Dios. Pero también tiene un enemigo: el diablo. Si es así, no podemos ser neutrales. Los amigos de Dios hacen el bien (trigo)
El espíritu de la ley dice: «misericordia quiero y no sacrificios, conocimiento de Dios más que holocaustos». Por eso, Abraham, modelo de creyente, que esperó contra toda esperanza, se