Las tres ventajas del creyente son: creer en la Vida Eterna, tener un alimento espiritual, tener la posibilidad de imitar a Dios. Primero: por el Bautismo ya tenemos el
Israel protestaba ante Dios en el desierto. Ante tantas murmuraciones, Moisés les dijo: «Este es el pan que el Señor les da como alimento«. Algo parecido sucede en el