Cuando las cosas se nos hacen muy fáciles, suelen causarnos mucha satisfacción. Cuando a uno de mis hermanos le preguntaba ¿qué tal? O ¿cómo estás? Él solía contestarme: ¡de
Cierta vez, en una mina donde ya no rendía la explotación de mineral, los trabajadores la abandonaron. Pero, uno de ellos, quien aún tenía la esperanza y le quedaba