De acuerdo con nuestra identidad cristiana, el amor tiene dos vertientes: «amor a Dios y el amor a nuestro prójimo«. El primero creemos cumplir, cumpliendo algunas obligaciones religiosas. Pero,
Los cristianos somos ciudadanos de dos ciudades: la ciudad terrestre y la ciudad celestial. En la 1ra ciudad, hemos de cumplir con nuestras obligaciones civiles (pagando por los servicios