El amor es la síntesis de todos los mandamientos de la ley de Dios. Así advertía Agustín de Hipona, diciendo: ¡Cuidado con el 38! ¿Por qué? Los mandamientos son
San Francisco solía decir a sus hermanos: lo único que tenemos, propiamente nosotros, son «nuestros vicios y nuestros pecados«. El resto es pura gracia, puro don, puro regalo que