San Francisco solía decir a sus hermanos: lo único que tenemos, propiamente nosotros, son «nuestros vicios y nuestros pecados«. El resto es pura gracia, puro don, puro regalo que
Los compañeros del beato Contardo (valiente en el combate) de Ferrini, en sus años de estudiante, se admiraban de que este no tenía novia. Pero él solía decirles que