Dice Jeremías: «hay ¡terror por todas partes. Violencia, destrucción, miedo! Pero el Señor está conmigo como un guerrero terrible«. Para Pablo: «en Jesucristo fue derramado la gracia de Dios abundantemente«.
Un pueblerino forastero llegó a otro pueblo y se sintió extrañado que el domingo no repicaban las campañas para convocar a la Misa. No obstante, la gente del lugar