Es relativamente fácil y agradable pedir perdón y sentirse perdonado. Pero perdonar de corazón cuesta muchísimo, quizás debido a nuestra memoria. Nuestra memoria es el lugar donde se guarda
Después de la segunda guerra mundial, muchos misioneros salieron de Europa a otros países, teniendo que llegar también al nuestro. Muchos de ellos realizaron una gran labor donde se