Dice la Escritura: «¡Regocígese el desierto y la tierra reseca, alégrese y florezca la estepa! ¡Sí, florezca como el narciso, que se alegre y prorrumpa en cantos de júbilo!».
La Virgen María es la evangelizadora más poderosa. En la Tierra, vivió una vida sencilla amando a su Hijo Jesús hasta el extremo. Desde el Cielo, como Reina, sigue