LA VISIÓN DE SAN FRANCISCO Una noche del 1216, en la Porciúncula, San Francisco estaba inmerso en la oración y en la contemplación, cuando improvisamente se extendió en la
Abraham, acoge a Dios y Él le recompensa dándole descendencia. Marta y María, reciben a Jesús y una de ellas es recompensada con un gran elogio. Pero, nosotros, ¿estamos