San Fulgencio de Ruspe (468 – 533) fue un excelente administrador y tesorero general de su provincia donde vivía. Alarmado ante los peligros de pecar que hay en el
«Al oír las Palabras de la Ley, todo el pueblo lloraba«, porque para ellos tenía una gran importancia. Para nosotros, la Palabra de Dios es importante por tres motivos: Es