En el Antiguo testamento el que tenía lepra debía vivir alejado de todos, diciendo «¡impuro, impuro!«. En cambio, en el Nuevo testamento, un leproso —lleno de fe y arrodillándose
En el milagro de la multiplicación de los panes, Jesús «pronunció la acción de gracias sobre los panes, los partió y se los dio a sus discípulos para que