“Ha nacido para ustedes un Salvador que es el Cristo”, “gran luz”, “príncipe de la paz”, “consejero maravilloso”, quien “vino a este mundo trayendo la salvación a los hombres”,
Y María dijo: «Yo soy la servidora del Señor, que se haga en mí según tu Palabra«. Tanto María como David son constituidos servidores del Señor Dios, pues ellos