«Lo que han recibido gratis, denlo también gratis», es el gran deseo del Señor Jesús que han de cumplir sus elegidos en medio de personas con una mentalidad comercial donde nada es gratis o dentro de la Iglesia donde se llega a pensar incluso que la Misa no vale si no se paga. Esa situación compleja, exige de nosotros desarrollar un entrenamiento para tener éxito, dinero y fama, pero el verdadero éxito consiste en tener paz, propósito y fe.
- Paz. Paz es saber que no importa lo que venga. Es saber que vas a estar bien, porque no caminas sólo. Cuando confías en Dios tu corazón se llena de esperanza y tu mente se llena de claridad. Eso te da paz.
- Propósito. Los apóstoles no se centraron en la queja ni en los problemas, ni en los miramientos, sino en el propósito que les inculcó su maestro, el Reino de Dios. Ese fue su legado más importante.
- Fe. Confiar en Dios o confiar en Jesús es llegar a decir como Pedro: «Si Tú lo dices, Señor, echaré las redes». Eso es dar el primer paso confiando en que Dios hará el resto. Esa fe que puede hacer milagros, y esa es la fe que puede mover montañas.
Por tanto, en todo lo que hagas, la paz, el propósito de tu vida y la fe, harán de ti una persona agradecida y, agradecer a Dios no significa sino decirle a Él: «Confío en Ti». Esto cambiará en ti todo el panorama para comprender lo que dijo el Señor Jesús: «Lo que han recibido gratis, denlo también gratis».
