Vencer las tentaciones nos hace más fuertes y resistentes. No hace falta ver al diablo, como le sucedió a Lutero. Lo que hay que hacer es entrenarnos para darnos
Estas son las tres prevenciones e invitaciones de Jesús para hacer que nuestra vida sea más fácil y menos complicada: Vivir una vida reconciliada. Las personas que «enseñan a
La fe cristiana no es para vivirla en privado sino para ser vivida de una manera altamente contagiosa. Esto significa ser «sal de la tierra y luz del mundo».