Estas son las tres prevenciones e invitaciones de Jesús para hacer que nuestra vida sea más fácil y menos complicada:
- Vivir una vida reconciliada. Las personas que «enseñan a desobedecer», «se irritan», «insultan» y «maldicen» serán condenadas por el tribunal de Dios. De ahí la prevención de Jesús, pues si uno ha cometido esos errores, será mejor «reconciliarse» o llevar una vida reconciliada. ¿Para qué complicarse la vida?
- Tener una mirada limpia. Jesús tiene razón al prevenirnos: «Si tu ojo o tus manos son ocasión de pecado, quítatelo»; «el que mira a una mujer deseándola» y «el que se divorcia y se vuelve a casar, comete adulterio».
- No jurar por nada en el mundo. Pues el que anda jurando por ahí, por Dios, por su padre, su madre, por su talento, etc., llegará el día en que tendrá que explicar. De tener que «dar explicaciones», nos previene el Señor Jesús: «Cuando digan sí, sea sí; cuando digan no, sea no». Es decir, no tendrás que explicar ni hablar mucho, pues dice el dicho popular «el que explica se complica». Cuanto menos tengas que complicarte, mejor te irá en las cosas de la vida.
