Las lecturas de este Domingo tienen un común denominador, el del sufrimiento y el de la alegría. En la 1ra lectura, Isaías nos habla de un siervo sufriente, que
Las personas somos seres de costumbre. Fácilmente somos susceptibles de acostumbrarnos, incluso, a las adversidades. Por ejemplo: nos hemos acostumbrado a la mediocridad, la corrupción y la pobreza de