Días vendrán en que «haré una Nueva alianza con Israel«, dice Dios. Y continúa: «Pondré mi ley en su pecho, la inscribiré en sus corazones. Yo seré su Dios
A pesar de las infidelidades de su Pueblo, Dios, por su misericordia, sigue llamando a la conversión. No se cansa de llamar. Por eso, en el NT, San Pablo