1. Quien Quiera Vivir Radicalmente el Evangelio, Tendrá Problemas, tarde o temprano lo crucificarán. Es lo que sucedió con el profeta Jeremías. Sus enemigos le dicen al rey: «Hay que matar a Jeremías», y el rey les contestó: «Hagan con él lo que quieran». Ese es el precio de ser bautizado, como sucedió con la historia del pastor Kim y compañeros en Corea del Norte…
2. El verdadero cristiano debe estar dispuesto a recibir las «burlas de la gente», incluido de sus familiares y amigos. Le tacharán de iluso, desubicado, retrógrada, anticuado, etc. a quien quiera quitar las fiestas de fin de semana, de fin de año, carnavales, entradas folklóricas y todos esos contextos pecaminosos.
3. Se quiere cambiar el carácter duro de Jesús, por un rostro «dulzón». Pero, Jesús dice: «Yo he venido a traer fuego, y ¡cuánto desearía que ya esté ardiendo! ¿Piensan que he venido a traer la paz? No, he venido a traer la división». Si Jesús viene a traer fuego y división, quiere decir que Él viene a purificar al mundo de sus pecados (estorbos) contra natura porque el ser humano quiere vivir según sus instintos, deseos, caprichos, donde decir la verdad se ha vuelto un delito.
