Se suele decir que «ante Dios todos somos iguales«, así como «todos somos iguales ante la ley», igualmente pecadores, limitados, finitos. Por eso decía Einstein: «Ante Dios todos somos
«Trata a los demás como ellos quieren ser tratados«, es un principio que hay que practicar siempre para desarrollar en nosotros un corazón compasivo y misericordioso como el de