Una antigua leyenda cuenta que Jesús y sus apóstoles llegaron a Galilea. Allí se encontraron con tres carrozas paradas. Entonces, los 12 y Jesús ayudaron al tercer dueño, porque
La recompensa de Dios a sus hijos/as consiste en la Vida Eterna. La Vida Eterna implica jugárselo todo. De hecho, la Vida Eterna lo alcanzarán aquellos que están dispuestos
Pareciera que nuestra vida se realiza siempre en una especie de encrucijada donde nada está claro. Y, como todo parece confuso, nos hemos acostumbrado a esa forma de vida.
Al ser humano de este tiempo no le gusta obedecer los mandamientos de Dios ni lo que prescriben sus propias declaraciones. Tanto el espíritu de los Mandamientos como de
«Quien cumpla la Ley de Dios será grande en el Cielo» dice Jesús a los suyos. Los progresistas, en todas sus formas, han promovido una mentalidad de resentimiento, odio,