Octavio Huanca Bernal es educador, teólogo y filósofo. Nació en San Agustín, provincia Nor Lípez (hoy Enrique Baldivieso) del departamento de Potosí. Su desempeño en el ámbito educativo y humanístico, hicieron de él un considerado motivador de las personas con dificultades y problemas, revelándoles las potencialidades de su fe, su creencia, su pensamiento y sus sueños.
Escribió Fábulas de Martincho el 2011, el 2014 publicó Cómo prevenir o curar el cáncer, Cuarenta y una historias de éxito de famosos el año 2019, Vol. de 41 Historias curiosas de convento, Estrategias para lograr el éxito en cualquier trabajo el 2022 e Historias curiosas de convento el 2023, en su Vol. 2. Publicó también este año el libro Historias de fe, historias de Dios. Los seis libros están disponibles en internet, tanto en formato físico como digital.
Publicó también otros escritos, relatos y versos libres, ya sea vía online o en algunas revistas importantes de la Orden Franciscana en Bolivia.
Aunque todas las personas somos mundanos y celestiales, miserables y gloriosos, pasionales y servidores de Dios, hay 5 formas de hacer méritos para llegar al Cielo: Respetar a Dios
Una turista española le preguntó a una guía soviética: ¿Usted cree en el cielo? Ella contestó: No. Los comunistas no creemos en el cielo. Nuestro único paraíso es el
Se había desatado la persecución de Claudio II, el Gótico, en el año 270 después de Cristo, y el emperador había decidido prohibir la religión católica y los matrimonios
Simeón tomó en brazos al niño Jesús y dijo: «Luz para iluminar a las naciones y gloria de tu pueblo Israel«. De hecho, Jesús dirá posteriormente: «Yo soy la
San Fulgencio de Ruspe (468 – 533) fue un excelente administrador y tesorero general de su provincia donde vivía. Alarmado ante los peligros de pecar que hay en el
«Al oír las Palabras de la Ley, todo el pueblo lloraba«, porque para ellos tenía una gran importancia. Para nosotros, la Palabra de Dios es importante por tres motivos: Es
“Hagan todo lo que Él les diga” les dijo la madre de Jesús a los sirvientes y éstos hicieron todo lo que Jesús les dijo… Posteriormente, el encargado, susurró
San Arcadio, fue mártir de la persecución de Diocleciano del año 304, en Argelia, África. Diocleciano había decretado que «todo aquel que se declara amigo de Cristo debía ser
«Tú Eres Mi Hijo Muy Querido, en quien tengo puesta toda mi predilección«, es la voz que se escucha durante el bautismo de Jesús. Esa misma voz de Dios