Por el bautismo somos hechos hijos amados de Dios. Ser hijos de Dios significa que somos sus servidores, elegidos y seguidores de Jesús que «pasó –por este mundo– haciendo
José es un «hombre que se ha ganado la confianza de Dios». Su figura ofrece tres características propias de un padre «según el corazón de Dios». Un padre así
Dice la Escritura: «¡Regocígese el desierto y la tierra reseca, alégrese y florezca la estepa! ¡Sí, florezca como el narciso, que se alegre y prorrumpa en cantos de júbilo!».
La Virgen María es la evangelizadora más poderosa. En la Tierra, vivió una vida sencilla amando a su Hijo Jesús hasta el extremo. Desde el Cielo, como Reina, sigue
Adviento es «tiempo de espera y preparación de la venida del Señor Jesús». Por eso, el Señor les dice a sus seguidores: «Estén despiertos y vigilantes». Por tanto, se
Cristo, Rey del universo, representa nuestra condición real. Ser rey es asunto de dignidad. David fue ungido rey. Cristo es «imagen de Dios invisible» y «es el primero en
¿Cómo reaccionar ante las preocupaciones triviales de la gente? A Jesús le plantean un caso: Si una mujer en vida se casa con varios maridos, y todos ellos mueren,
Los personajes de terror, las casas embrujadas, los muñecos diabólicos (como el juego de la ouija), entre otros, tienen un impacto severo en la salud mental y física de